domingo, 8 de mayo de 2011

CAPITULO 10

POV MARIE


Comi en aquel comedor por llamarlo de alguna manera, ya que estabamos en medio de la nada, anuestros alimentos escaseaban, y la esperanza de que aquello fuera una pesadilla desaparecia para mi como desaparecian los alimentos para todos nosotros.

Racionabamos como podiamos, lo que no era mucho

Viviamos en un pequeña granja derruida por el paso del tiempo y de la destruccion.

Antes eramos mas de 50, ahora solo quedabamos 22.

Solo sabiamos del exterior por las noticias de una vieja radio que habia tenido uno de aquellos engendros, que habia fallecido en una lucha encarnizada con otro por una vaca que habia en los alrededores.

A traves de los meses habiamos descubierto lo maximo posible de lo que querian de nosotros, habiamos descubierto que a los ancianos los mataban ya que eran "inutiles", al igual que a los hombres y mujeres que tuvieran de la cuarentena para arriba. Los demas los acogian ellos, pero no sabiamos sus motivos y la verdad temiamos saberlos. Temiamos saber que lo que nos estaba pasando fuera real, nos encerrabmos en un mundo del cual no queriamos salir.

Todos los uqe estabamos alli, estabamos unidos a causa del dolor y la desesperacion.

_Marie_dijo  una niña de cuatro años llamada Susie, sacandome de mi ensoñacion_ Tengo hambre.

Sabia que tenia hambre al igual que todos, aunque racionalizabamos omo podiamos, sabiamos que al fin y al no nos duraria para tan siquiera el resto de esta semana. Cogi mi plato y le di todo lo que quedaba en el, preferiria quedarme con hambre que ver a Susie con ella, al ver lo que hacia me sonrio y se puso a comer ansiosa.

Me levante a duras penas y me dirigi hasta "mi habitacion" la cual la habia compartido con cuatro chicas mas, de las cuales tres de ellas habian caido enfermas de la peste y la otra se habia ido a dormir con sus padres. Eso tambien era de otra cosa en mi contra, todos los jovenes de aqui tenian a alguien de su familia, todos...menos yo.

Deje de pensar en ello, porque si no sabia que lloraria, y no queria perder el tiempo en ello, ya que sabia de propia experiencia que llorar no haria ni me devolveria nada.
Oi un fuerte grito, desde mi habitacion, y sali corriendo o intentando correr ya que me mareaba por la desnutricion, pero pare de golpe al oir nuestra pequeña alarma, por si venian aquellos monstruos, la gente chillaba sin parar y se oia como cosas se caian al suelo.
Vi a Susie correr hacia las escaleras con Leo, un niño de casi la misma edad que ella.
Estaban aterrorizados y lloraban, estaban agarrados de la mano y subiendo como podian las escaleras, al levantar la mirada y verme los rostros infantiles se ilminaron en una intensa algeria y alzaron los brazos hasta mi, sin dudarlo, corri hasta ellos como pude los cargue en mis brazos, gracias a la adrenalina de mi cuerpo y corri hasta el ático escondid en una de las habitaciones.
Los pose en el suelo, y les dije:
_Escuchad, os quedareis aqui y no hareis ni un solo ruido ¿entendeis? pase lo que pase y oigais lo qe oigais, ire a buscar a mas niños ¿ok?, os tapare con esta manta.
_No, te vayas_dijo Susie sollozando agarrando con su puñito la manga de mi camiseta desgastada.
_Volvere cariño_ dije para acto seguido taparles con una manta y poner uno de aqellos muebles viejos delante de ellos.

Sali del ático y mire habitacion por habitacion, encontre a Borja un niño de 9 años, escondido en un armario, con otros dos una niña de 7 años y otro de 2 años, les dije donde debian esconderse.
Cuando me asegure que estaban bien escondidos, camine hasta abajo la gente luchaba como podia, pero sabia que no aguantarian muchos, solo alcance a ver a Diana, mi mejor amiga de la escuela tirada en el sueño con el cuello roto antes de sentir un golpe en la cabeza que me dejo en la mas absoluta inconsciencia.



Me levante como podia, y abri los ojos, estaba sentada en el salon de la granja, y al igual que yo tambien otros mas, y a mi lado estaban los niños que habia escondido en el desvan, me miraron asustados, intente calmarles, haciendome la dura, y surtio algo de efecto.
Gire mi cabeza hacia los demonios que habia pululando por el piso.
Todos estaban nerviosos, como esperando por alguien, era algo raro ver a demonios con un sentimiento tan....humano.
Una voz profunda llego desde la cocina, y todos los demonios que habia en la habitacion al oir como la puerta que comunicaba la cocina con el salon se abria, se arrodillaron y agacharon la cabeza, hacia el hombre que habia entrado.
Me gire a verlo y me quede helada. Solo pude susurrar su nombre antes de caer en la inconsciencia.
_Cain.....

3 comentarios:

  1. pobrecitos los niños y que encima no tengan ni para comer nadie no es justo estoy deseando de ver el siguiente capitulo para ver que ocurre un beso.

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  2. hi niña... escribes fantastico... me fasino la historia...

    ahorita me voy a leerla desde el principio...

    saluditos >.<

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